Testimoniales
Amy H.

“Antes de mi cirugía, tenía dolor constante físico y mental. No más era una niña normal de 13 años. Tenía problemas de respiración, ardor de estómago y me caía y zancadilleaba constantemente por perder el equilibrio y tenía que preocuparme de la verguenza constante cuando la gente me pedía que pasaba con mi espalda y porque se parecía extraña.
¡Quisiera decir a todos que después de 3 años, estoy excelente! Ahora tengo 17 años y estoy en el 11mo grado. Soy una porista, una jugadora del beísbol con pelota blanda y bailarina en mi escuela.”
-Amy H.



